El proyecto aprovecha la decisión de hacer un paso por el canal que es un desvio del rio, para hacer una zona de estancia tanto para humanos como sapos. Una serie de zonas permite que las personas se tumben en el margen y sobre el curso del agua. Por otro lado, un juego de pequeñas plataformas que
se sumergen en el agua dependiendo del nivel que toma esta, permite definir un entorno cómodo y lúdico para los sapos.

Profesores: Idoia Otegui Vicens y Francisco García Triviño